El Chip que vale un ojo de la cara
A principios de este mes se conoció el caso de Karla, una adolescente que quedó ciega tras un ataque con ácido en 2003 y que ahora ha recuperado parcialmente la vista del ojo derecho después de seis años a oscuras. El Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona obró el milagro, reconstruyendo la superficie ocular y trasplantando córnea y cristalino. Unos meses antes, la estadounidense Sharron Kay Thornton recuperó la vista gracias a una técnica llamada osteo-odonto-queratoprótesis modificada, que consiste en esculpir un diente e implantarlo en el ojo a modo de lente cuando los trasplantes de córnea son rechazados por el organismo.
Ambas se beneficiaron de las últimas tecnologías relacionadas con la cirugía ocular, que en los últimos tiempos están experimentando un espectacular avance. Una de las técnicas más recientes que se han dado a conocer es la del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), desarrollada a lo largo de veinte años e inspirada en los implantes cocleares del oído. Según Shawn Kelly, que pertenece al equipo del Laboratorio de Investigación Electrónica del MIT y es miembro del Boston Retinal Implant Project, se trata de una prótesis que estimularía eléctricamente las células ópticas encargadas de llevar la información desde la retina hasta el cerebro.
Todavía en fase de estudio, esta técnica está destinada a personas con degeneración macular debida a la edad o con retinitis pigmentosa, una enfermedad genética que provoca pérdida progresiva de visión. Los pacientes deberían llevar gafas especiales con una cámara que enviaría imágenes al microchip implantado en el globo ocular, además de mandar energía sin cables a las microbaterías del chip. Así, cuando éste recibiera la información visual, activaría los electrodos estimuladores de los nervios ópticos, que enviarían las imágenes al cerebro, evitando las capas dañadas de la retina.
Esta técnica no haría recuperar por completo la vista a los enfermos, aunque "cualquier cosa que les permita ver un poco mejor, identificar objetos y moverse en una habitación ya es una enorme ayuda", comenta Kelly. De momento, el equipo liderado por John Wyatt, profesor de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación del MIT, ya tiene listo un prototipo que comenzará a probarse dentro de tres años, cuando se mejoren ciertas capacidades de la tecnología. Una vez se obtengan datos de los primeros enfermos, el chip se afinará aún más y podrá mejorar en gran medida la visión de los invidentes.
En el campo de los chips también está trabajando un equipo del Instituto de Tecnología de California (Caltech). Gracias a fondos del Departamento de Energía de Estados Unidos, ha desarrollado una retina artificial diseñada para hacer recuperar la visión a los invidentes. La novedad es que se trata de una membrana bioelectrónica que, al igual que en el caso del MIT, se conecta a unas gafas que envían información visual al receptor implantado. Esto permitiría a los pacientes reconocer objetos y moverse en entornos conocidos.
Fuente: publico
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